lunes, 23 de diciembre de 2013

Y AL OTRO TAMBIÉN



Aunque no siempre accesible a cualquier lector, la voz propia que podemos apreciar en estos versos estirados como ventiscas negras afiladas necias nos permite vislumbrar, siquiera por un momento, la riqueza del mundo interior del poeta en bicicleta ARRE, BORRIQUITO; sólo el poema que inaugura este volumen, "Temerroto 423", ya es en sí mismo el laberinto en el que todos vagamos extraviados arriba, abajo, un, dos, un, dos. Por el humo se sabe, qué duda cabe, dónde está el fuego, aunque afirmar que del humo del cariño nacen los celos me parece cuando menos un verso acertado; también cursi, memo, pomposo, palabrero pero preciso, irónico a la vez que tiernamente VAMOS A BELÉN. Un caballo llega al médico y le dice no te vayas de "Mollogón", su segundo poema, es sencillamente brutal, el metro es brutal, los vagones un horror ¿el de Londres? calla, que el de Londres es peor que este tercer poema sublime, donde la forma carece de importancia, al igual que el contenido, y sólo el papel vale algo. A ver, ¿aquí qiuén paga?, QUE MAÑANA ES FIESTA.
La presentación del poemario Interferencias no ha sido todo un éxito, pero la sala no está completamente vacía. El presentador del volumen sigue hablando solo ya que hasta el autor se ha marchado, ofendido. El conserje, sin embargo, ha tomado asiento y escucha, sin perder una sílaba, lo que el viejo poeta dice. De todos los concurrentes a la presentación, el conserje y el viejo poeta son los únicos que no escriben ya.  

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