miércoles, 15 de febrero de 2012

MAL RAYO TE PARTA, CORRECTOR DE ESTILO

Júzguese si no es para menos:
ANTES
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.

DESPUÉS
Recuerdo que cuando estuve destinado en un pueblo cercano a Ciudad Real, hará unos diez o doce años, tuve ocasión de conocer a un peculiar caballero: andaría el hombre (Don Alonso Quijada, creo recordar que se llamaba) por los cincuenta años y se ufanaba de mostrar a todo el que quisiera verla una ejecutoria de hidalguía -que no era otra cosa que un pergamino ilegible, por estar lo escrito ya comido del moho. En el casi desnudo salón de su casa no tenía otros muebles -aparte de la mesa camilla y dos inestables asientos- que una solitaria lanza colocada en un carcomido astillero y una viejísima adarga de cuero mordida por los largos siglos que debía de llevar allí. Se paseaba a menudo don Alonso por los alrededores, muy de mañana, montado en un caballejo todo él huesos y pellejo, seguido por un galgo algo más lucido que le corría las liebres en el otoño.

No hay comentarios: