sábado, 6 de agosto de 2011

SIN ESCAPATORIA

No muchos saben que todas las brujas han sido princesas. Esto es algo que la industria del cuento infantil siempre ha ocultado cuidadosamente, por razones obvias. También ha silenciado el hecho de que la inmensa mayoría de las brujas no son malas, y sólo una ínfima proporción de las malvadas son decididamente perversas. Únicamente llegan a ser brujas las princesas que se casan con príncipes azules los cuales, después de consumado (o no) el matrimonio, se hacen los suecos y vuelven a sus guerras, sus intrigas palaciegas y sus previsibles hábitos sexuales ("¿cómo he podido estar tan ciega!", se lamentan muchas cuando ya es tarde, "no sera porque no te lo advertimos", le contestan sus amigas), por lo cual sus abandonadas esposas se entregan a la amargura, la melancolía, la lectura, la religión, el rencor o la venganza, según. Las que no se casan, sin embargo, jamás se convierten en brujas, porque ven y siempre verán el mundo con otros ojos: unos ojos poéticos, radiantes, que atesoran imaginación, fantasía, esperanza y demás monsergas. Muchas se descuidan y acaban en hadas madrinas.

1 comentario:

Antonius Block dijo...

ASÍ QUE LAS QUE NO SE CASAN
... jamás se convierten en brujas. Y un cuerno,
http://www.youtube.com/watch?v=FEtbPI9Pu6I

... por no hablar de las brujas buenas,
http://www.youtube.com/watch?v=xNg2XWMxktM

Por no hablar de las razones de ser de las aventurillas del caballero,
http://www.youtube.com/watch?v=pyLrM8g4qn0

... pero no seamos negativos: siempre nos quedará París.