viernes, 24 de junio de 2011

LA VERDADERA NATURALEZA DE LAS COSAS

Una joven pareja feliz sobrevive en la gran ciudad; no tienen dinero para viajar-ir-a-conciertos-escaparse-de-finde ni nada de nada, pero tienen amigos que sí; comen en el trabajo (comen y trabajo son palabras que no estoy usando con propiedad), pero cenan todas las noches en casa, bajo una bombilla pelada, en una mesa baja que en realidad es un cajón grande de embalar; su único lujo social es invitar de vez en cuando a los amigos (pocos, el cuchitril no da para más) y beber escuchando música hasta altas horas de la etcétera.

Diez años después viven bien. Es el atardecer. Es su fiesta de aniversario, que dan en el amplio jardín; junto con todos sus compromisos, han invitado a los amigos de los tiempos difíciles. Cuando llega la hora de los regalos, dos operarios fornidos depositan sobre el impecable césped un paquete grande y pesado, que contiene el regalo de un amigo de los de siempre, que ahora es un reputado diseñador de muebles. Ante las expectación general, la pareja rompe los papeles, los operarios abren el embalaje y aparece ante sus ojos la última creación de su amigo: una mesa ideal, sobria, nórdica, que despierta el oh y la envidia de todas las presentes: se trata de una mesa baja con apariencia de cajón grande de embalar, idéntica a la de los tiempos duros.

Ahora, contéstate esta pregunta: ¿que preferirías, un cajón que sirve de mesa o una mesa que parece un cajón? Conócete a tí mism@.

1 comentario:

Antonius Block dijo...

¡Ah! NOSCE TE IPSUM
... aunque no es cosa fácil. Ya es bastante complicado conocer a quien está antigo,
http://www.youtube.com/watch?v=T47kt6DuT-4&feature=related

... y eso que lo ves desde fuera, como para adentrarse en los derroteros de tu propia alma,
http://www.youtube.com/watch?v=3q1w0rgleKw

... pero que no sea por no intentarlo,
http://www.youtube.com/watch?v=Wik2uc69WbU