viernes, 17 de septiembre de 2010

DILATACIÓN

Supongamos que Adelita se fuera con otro. Yo no digo que se vaya a ir con otro, ni que se tenga que ir, y mucho menos que albergue intenciones o motivos para ello, pero nada nos cuesta suponerlo, de manera que supongámoslo. Si tal cosa llegara a tener lugar, lo cual puede suceder, yo la seguiría. Ahora bien, Adelita sólo tendría dos maneras de irse: o por tierra, o por mar, así de simple. Puesto que, como acabo de decir, la seguiría, necesariamente no, pero sí para mayor comodidad mía, en el caso de que lo hiciera por tierra, emplearía el tren, y no uno cualquiera, sino un tren militar, como en el famoso corrido y, en el caso de que su partida se verificase por mar, usaría el buque de guerra, para seguir imitando al citado aire mejicano. Otro cantar sería que a Adelita se le metiera en la cabeza ser mi esposa. No estoy diciendo, ojo, "si no le importase" o "si tuviera a bien". No, repito: si se le metiera en la cabeza. Y no digamos nada si ya fuera mi mujer. En tal caso me vería en la triste tesitura de rascarme vigorosamente el bolsillo y comprarle (vuelve Méjico lindo) un vestido de seda para llevarla no al cuartel, pero sí conmigo a la oficina, para mostrársela a mi jefe y que vea con qué hembras me rozo (y él no) a pesar de mi sueldo. Todo esto haría yo por ella en los casos expresados. Pero confío en que tal no suceda. ¿Verdad que no, Adelita? ¿Adelita? ¡Adelita, por Dios te lo ruego!

2 comentarios:

Antonius Block dijo...

A LA TAL ADELITA
... no es por ná, pero lo que está claro es que le van los militares. O como mínimo los uniformes. Claro que, si uno fuese, digamos, médico, la tendría que seguir (por tierra) en ambulancia o, (por mar) en buque sanitario, tipo ONU. Y, si por ejemplo, uno fuera policía, pues en un furgón de los de reprimir descontentos sociales / en una lancha patrullera. ¿Y si a Adelita le diera por boy-scauts? Pues entonces la cosa sería a pié, en caso de excursiones montañeras, o a nado, en el caso de acampadas acuáticas. Al final le dará por los futbolistas, como a todas. O, en versión pervertida, por los árbitros. Ahí sí que no sé ... pero en el fondo no le falta razón ...
http://www.youtube.com/watch?v=W50LoowaFU4&feature=related

Gaearon dijo...

Y si no existiera la tal Adelita? Ya no se iría, ni habría que preguntarse si sería la mujer de uno, importaría un carajo que le gustara la seda o la arpillera o lo que fuese...
Y si no existiese Adelita? Eh?