lunes, 7 de junio de 2010

TAMAÑO INFORTUNIO (Historia galante)

Amor mío. No, mejor: Querido mío. Tampoco. Mi querido. Sí, así, sin poner su nombre. Esta vez lo entenderá. Si no lo entiende ahora, es tonto de remate. ¡Ay! ¡ten cuidado, palurda! Esta bestia acabará por arrancarme los pelos; ya se debe de llevar la mitad en el cepillo. A ver: dos puntos, aparte. No puedo esperar más: él lo sabe o, si no lo sabe, muy pronto lo sabrá, porque no puedo seguir disimulándoselo. Ahora está en la Corte, como de costumbre. No creas que porque no sé leer no sé lo que te traes entre manos, puta. Ven pronto a por mí, te lo imploro de rodillas. Le estás mandando otra carta al de este verano, que te saldrá rana, lo mismo que el del verano pasado y el del anterior y el del otro. ¡Ay! ¡Ni pasar un cepillo sabes, puerca! ¡Vete! Descuida, que te dejo sola. Bueno, voy a hacer con que te arreglo la cama. Necesito mirarme de nuevo en tus miradas, reconocerme en tus versos encendidos, sentirme por fin en tus prometidos brazos. Acude. Qué más le pongo. Yo creo que con esto bastará para que espabile. ¿Pero sigues aquí todavía, Tomasa? ¿No te dije que me dejaras? ¡Vete ahora mismo! Descuida, zorra, que te dejo en el guindo. Pero verás cuando veas que a ése le pasa lo que a los otros: ni tu marido la tiene tan pequeña.

3 comentarios:

Antonius Block dijo...

https://www.blogger.com/comment.g?blogID=6528041264909432795&postID=3937878320322473428

Antonius Block dijo...

Y una cosa más,
https://www.blogger.com/comment.g?blogID=6528041264909432795&postID=3937878320322473428

Antonius Block dijo...

Bueeno, ahora en serio:
http://www.youtube.com/watch#!v=lNXPBVvN84s&feature=related