jueves, 21 de enero de 2010

CRUEL DESENLACE

A mí sólo me faltaba presentar la solicitud en el Registro, pero era el último día de plazo, de manera que corrí, tomé dos metros y llegué al Negociado Universal a hora muy temprana. Allí me enfrenté a la ventanilla del caso. No había cola, me permití asomarme, carraspeé y di los buenos días. Me enconté con la ofendida mirada de la funcionaria, que cerró de golpe el grueso volumen al que después aludiré.
- ¿Qué desea!
- Sólo es entregar este documento.
- Ya, pero este tipo de impresos sólo pueden entregarse los viernes de fin de mes si es año bisiesto y si es normal como éste además debe ir acompañado de una póliza de cinco pesetas y un tentetieso con motivos florales que cante el Caralsol.
- ¿C-cómo dice?
- ¿Quiere usted que se lo repìta?
No. Yo no quería una repetición, desde luego, y cualquier llamada al sentido común estaba, evidentemente, fuera de lugar: frente a mí tenía al Estado, y sabido es que el Estado jamás atiende a razones, de manera que mi estrategia fue otra. Un momento antes, cuando asomé la nariz en la ventanilla, la pantera sonámbula tuvo el tiempo justo de hurtar a mi vista el grueso volumen que mencioné al principio; no era otro que -me saltó a la vista- una vetusta edición de Ana Karenina: la había obligado a interrumpir su lectura hacia la mitad de la obra. ¡Ah, Ana, Ana, apasionada e infeliz heroína de un libro gordo!, ¿cómo no identificarse con su exótica desdicha?, ¿cómo no indignarse ante el importuno majadero que te rompe el hilo de tu lectura justo cuando llega la confesión de...? En fin. Sonreí a la vengativa pantera con estudiada, vil, maléfica, , cruel, supurante amabilidad mientras con un dedo, muy lentamente, hacía avanzar hacia sus narices el sobredicho documento.
- Dé curso a este papel y prometo no decirle cómo termina la novela.

2 comentarios:

G. dijo...

Muy bueno :D
La próxima vez que me toque ir de administraciones probaré la vil y supurante amabilidad, a ver si resulta, jajajajaj

Antonius Block dijo...

Sé que no sería muy práctico, claro, pero - bueno, el instinto de cada cual, verdáusté - yo le hubiera soltado el final de la novela, así a bocajarro, por tocahuev ... Claro que, así, uno acaba siendo de esos individuos que no se quedan sin plaza,

http://www.youtube.com/watch?v=uFMkgJ6HXsU